El mundo de los “memes” es grandísimo y cuando vi este en el “Facebook” de “Beyond The Sea” pensé en que tenía que traéroslo. Espero que os guste.
“Obsesión por ‘Expediente X’: Esperando poder decir “Mulder, soy yo.” cuando llamas a alguien.”
Joe Harris, el guionista principal de la nueva Temporada de “Expediente X”, publicó hace poco la siguiente imagen en su “Tumblr”:
Scully: “¡Oh, Dios mío, Mulder, huele como a… Décima Temporada!”
Mulder: “¿Hay alguna manera en que pueda mostrar mi excitación sin traicionar mi frió exterior?”
Hoy quiero dedicarle la entrada a “Believe Again”, cierto es que ya he hablado en muchas ocasiones de esta genial Web sobre “Expediente X” pero hoy lo hago porque esta semana ha cumplido 5 años de historia.
Como bien sabemos esta gran bitácora está escrita por la (también “vidder”) PaperHearts que desde México se afana en traernos novedades de la serie, curiosidades y mucha información sobre nuestros actores favoritos y sus actuales proyectos. Una de las páginas de cabecera de “EsX” de la que siempre es un honor hablar.
Brindo por esta Web y porque dure muchos años más. ¡Todos a ponerla en favoritos!
Como curiosidad para este Sábado os traigo una página que me recomendó su autor hace unos días vía “Facebook”. Escrita por X esta bitácora es una de esas pequeñas joyas de La Red a conocer por lo curiosas, interesantes y (sobretodo) divertidas que son sus entradas. Como podréis ver el autor analiza tanto episodios como diferentes hechos de la serie desde un punto de vista peculiar y realmente graciosos.
¿Estáis preparados para este “Aguante Mulder”? Sólo tenéis que visitar este enlace para enamoraros de ella.
Si alguno de vosotros también tenéis una bitácora sobre “Expediente X” y queréis presentárnosla… ¡Escribirnos!
Frank Spotnitz nos comentó que lo que más le gustaba de “Expediente X” era la etapa clásica, cuando Mulder era el escéptico y Scully la creyente. Esa gran etapa de ambos agentes en el F.B.I. es su favorita (enlace) y es por ello que le dedico la entrada de hoy ya que esos momentos y esas Temporadas son mis favoritas. Por ello cuando ayer vi esto en “Tumblr” me pareció que no podía dejarlo sin enlazar.

Hoy os traigo un curioso dibujo a modo de caricatura que encontré en la página de “Facebook” llamada “The X-Files 3 in 2012”, en él podemos ver a alguno de nuestros personajes favoritos de “Expediente X”. La obra procede de “This Means Waugh”, la Web de un artista escocés llamado Andrew Waugh que os invito a visitar. Espero que os guste.
Para descansar de las pesadas entradas de la semana hoy os subo una imagen que hace unos días Carmen Conca subió a su “Facebook”, un genial dibujo de nuestra Dana Scully como Nuestra Señora del Escepticismo.
Un genial dibujo original de “Heymonster”.
Bajo el título de “Shrek Thrilling Tales” se esconde un producto directamente para DVD de “DreamWorks Animation” que aúna una serie de historias cortas protagonizadas por diversos personajes de la saga “Sherk” así como de “Monstruos Contra Alienígenas”.
Todos conocemos la primera saga con su entrañable buen troll verde que a través de cuatro películas de animación nos contaban su historia, que mezclaba temas de fantasía clásicos con puntos de vista más modernos y actuales sin olvidar un humor blanco para un producto dedicado al público infantil.
Bajo esta perspectiva en 2012 sacaron en Estados Unidos un DVD que contenía una historia titulada “The Pig Who Cried Werewolf” y que es una especie de revisión de “La Ventana Indiscreta”. En ella uno de los cerditos se queda cojo y a través de su telescopio intenta evadirse de su encierro mirando al exterior y eso desborda su imaginación. Lo curioso es lo que tiene como parte de la decoración de la casa:
Doy las gracias a “X-Files Episodes” por este detalle y os dejo todos los cortos.
Hace unos días me encontraba viendo el piloto de una serie inglesa llamada “Utopia”, un extraño show que trata de presentar a paranoicos, conspiradores, asesinos y lectores de cómics como bizarros protagonistas.
Es una producción de “Channel 4” y es una mini-serie de seis capítulos que sigue a unos extraños protagonistas que poseen o buscan el manual de una novela gráfica llamada “Utopia”, unos cómics que podrían pronosticar los peores desastres del siglo pasado o del futuro. Una historia donde las teorías conspiratorias son parte importante del show y lo demuestra uno de sus personajes (Wilson Wilson) del que luce así su habitación:
Apenas he visto el primer capítulo y hay muchas cosas de él que no me atraen pero hay que reconocer que la producción, los actores, la edición y la historia son atractivas. ¿Os atrevéis a verla?
Lo siento, pero no podía dejar de postear esto…
Implantes alienígenas
Algunos son mejores que otros…
Sacado del“Facebook” “The X-Files 3 In 2012”.
Será que estoy enamorado o será por las fechas en las que estamos, pero hoy creo que nuevamente una imagen vale más que mil palabras.
JossaDosBichos enlazaba ayer una curiosa Web (“BuzzFeed”) donde planteaban la siguiente hipótesis: “¿Son los temas de “Expediente X” y de “Downton Abbey” la misma canción?”
Para ello editaron los dos “jingles” y los pusieron en común, no logro enlazar ese programa por lo que os dejo un vídeo de “YouTube” donde también es fácilmente notable el parecido.
¿Qué opináis? ¿Casualidad, homenaje, taquión?
Algo que siempre me gusta rescatar es imágenes de nuestro clásico póster de “I want to believe” versionadas con lo más extraño. Y La Red, para bien o para mal, es capaz de lo mejor y de lo peor.
Hoy os traigo un “mashup” o mezcla entre “Expediente X” y “Star Wars” (¡creo que no había visto una combinación así antes!), por desgracia no puedo ver bien su fuente pero yo lo he extraído del “Facebook” de “Beyond The Sea”. ¿Qué os parece?
Si hay algo que siempre me ha gustado de Mulder es su capacidad para clavar lápices en el techo. Algo que marcó mi juventud y que he intentado muchas veces preguntándome (una y otra vez): ¿qué tipo de techo tienen en el FBI para que se claven así? Porque yo nunca lo he logrado.
O eso, o es que Mulder tiene una fuerza sobrehumana.
Sea como sea la entrada de hoy se lo dedico a esa bizarra habilidad.

Me ha costado bastante encontrar el siguiente vídeo pero, por suerte, no hay nada que no se encuentre en La Red. Tras su pista me puso Omy que en su “Facebook” subió una foto en la que veíamos a los personajes Jay y Silent Bob renombrando de alguna manera “Expediente X”.
Tras un buen rato rebuscando en Internet descubrí que esa imagen corresponde a una serie de programas del canal “VH1” llamados “I Love The 90’s”, en los que iban repasando año a año aquellas cosas que destacaron durante esa grandiosa década. Música, películas, programas de la televisión,… todo es comentado por una serie de cómicos, periodistas y más gente de la farándula.
Pues bien, en el año 1993 los personajes Jay y Silent Bob (de las películas de Jersey del director Kevin Smith) renombran como podréis ver a continuación nuestra serie favorita bajo el título de: “Porno Para Tontos En El Que Una Pelirroja Está Caliente Y Los Aliens Son Muy Tontos”.
Como es lógico a Jay le encanta El Fumador, todo el día fumando y colocándose.
Como entrada bizarra del Mes (y probablemente del año) os dejo un largo texto sacado del libro “50 Sombras Liberadas” de la escritora inglesa E.L. James. Bajo el anterior título se esconde el tercer libro de una de las trilogías con más “hype” de los últimos años y es que su mezcla de amor y erotismo explícito ha transformado a una escritora en quien podría ser la Danielle Steel del siglo XXI.
Descubrí esta conexión entre dicha novela y “Expediente X” gracias a un comentario reciente de Trynah. Gracias y… ¡a leer este trozo de capítulo!
Cuando terminamos ya son las nueve y media de la noche.
—¿Tienes que volver a trabajar? —le pregunto a Christian mientras enrolla los planos.
—No si tú no quieres —asegura sonriendo—. ¿Qué te apetece hacer?
—Podríamos ver un poco la tele. —No tengo ganas de leer ni de irme a la cama… todavía.
—Vale —acepta alegremente Christian y yo le sigo hasta la sala de la televisión.
Solo nos hemos sentado allí tres o cuatro veces, y normalmente Christian se dedica a leer. A él no le interesa la televisión. Me acurruco a su lado en el sofá, encogiendo las piernas bajo el cuerpo y apoyando la
cabeza en su hombro. Enciende la tele plana con el mando a distancia y cambia de canal mecánicamente.
—¿Hay alguna chorrada en particular que te apetezca ver?
—No te gusta mucho la televisión, ¿verdad? —le digo sardónicamente.
Él niega con la cabeza.
—Es una pérdida de tiempo, pero no me importa ver algo contigo.
—Podríamos meternos mano.
Se gira bruscamente para mirarme.
—¿Meternos mano? —Por la forma en que me mira, parece que acabara de nacerme una segunda cabeza. Para de cambiar de canal, dejando la televisión en un frívolo culebrón hispano.
—Sí… —¿Por qué me mira así de horrorizado?
—Podemos irnos a la cama a meternos mano.
—Eso es lo que hacemos siempre. ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste sentado delante de la tele? —le pregunto tímida y provocativa al mismo tiempo.
Se encoge de hombros y niega con la cabeza. Vuelve a pulsar el botón del mando y pasa unos cuantos canales hasta quedarse en uno en el que emiten un episodio antiguo de Expediente X.
—¿Christian?
—Yo nunca he hecho algo así —dice en voz baja.
—¿Nunca?
—No.
—¿Ni con la señora Robinson?
Ríe burlón.
—Nena, hice un montón de cosas con la señora Robinson, pero meternos mano no fue una de ellas. —Me sonríe y después una curiosidad divertida le hace entornar los ojos—. ¿Y tú?
Me sonrojo.
—Claro que sí. —Bueno, algo así…
—¿Qué? ¿Con quién?
Oh, no. No quiero hablar de esto.
—Dímelo —insiste.
Me quedo mirando mis dedos entrelazados. Él me cubre suavemente las manos con una de las suyas.
Cuando levanto la vista, me está sonriendo.
—Quiero saberlo. Para poder romperle todos los huesos.
Suelto una risita.
—Bueno, la primera vez…
—¿La primera vez? ¿Es que lo has hecho con más de un tío? —pregunta indignado.
Vuelvo a reír.
—¿Por qué se sorprende tanto, señor Grey?
Frunce un poco el ceño, se pasa una mano por el pelo y me mira como si de repente le pareciera alguien completamente diferente. Se encoge de hombros.
—Me sorprende… quiero decir, dada tu falta de experiencia.
Me ruborizo.
—Creo que ya he compensado eso desde que te conocí.
—Cierto —asegura sonriendo—. Dímelo, quiero saberlo.
Sus ojos grises me miran con paciencia y yo me sumerjo en ellos intentando adivinar su humor. ¿Se va a poner furioso o de verdad quiere saberlo? No quiero ponerle de mal humor… se pone imposible cuando está de mal humor.
—¿De verdad quieres que te lo cuente?
Asiente lentamente una vez más y sus labios se curvan en una sonrisa arrogante y divertida.
—Estaba pasando una temporada en Texas con mi madre y su marido número tres. Iba a mi instituto. Se llamaba Bradley y era mi compañero de laboratorio en física.
—¿Cuántos años tenías?
—Quince.
—¿Y qué hace él ahora?
—No lo sé.
—¿Hasta dónde llegó?
—¡Christian! —le regaño. Y de repente me agarra las rodillas, después los tobillos y me empuja de forma que caigo sobre el sofá. Se tumba encima de mí, atrapándome bajo su cuerpo, con una pierna entre las mías.
Ha sido todo tan repentino que chillo por la sorpresa. Me coge las manos y me las sujeta por encima de la cabeza.
—Vamos a ver, este Bradley ¿superó el primer nivel? —murmura acariciándome la nariz con la suya. Me da unos besos suaves en la comisura de la boca.
—Sí —susurro contra sus labios. Me suelta una de las manos para poder agarrarme la barbilla para que me esté quieta mientras me mete la lengua en la boca y yo me rindo a su beso ardiente.
—¿Así? —jadea Christian cuando se separa de mí para respirar.
—No… Nada parecido —consigo decir aunque se me está acumulando la sangre por debajo de la cintura.
Me suelta la barbilla y me acaricia todo el cuerpo con la mano para finalmente volver hasta mi pecho.
—¿Y te hizo esto? ¿Te tocó así? —Pasa el pulgar por mi pezón por encima de la ropa suavemente, una y otra vez, y la carne responde a su contacto experto endureciéndose.
—No —digo retorciéndome bajo su cuerpo.
—¿Y llegó al segundo nivel? —me susurra al oído. Su mano baja por mis costillas y sigue por encima de mi cintura hasta mi cadera. Me agarra el lóbulo de la oreja entre los dientes y tira suavemente.
—No —jadeo.
Mulder desde la televisión cuenta algo sobre los menos buscados por el FBI. Christian se detiene, se estira y pulsa un botón del mando para dejar a la tele sin sonido. Me mira.
—¿Y qué pasó con el segundo? ¿Pasó él del segundo nivel?
Sus ojos arden… ¿de furia? ¿De excitación? Es difícil saberlo. Se mueve para quedar junto a mi costado y mete la mano por debajo de mis pantalones.
—No —le susurro atrapada en su mirada lasciva. Christian sonríe malicioso.
—Bien. —Me cubre el sexo con la mano—. No lleva bragas, señora Grey. Me gusta. —Me besa y sus dedos se ponen a hacer magia otra vez; el pulgar me roza el clítoris, excitándome, mientras el dedo índice se introduce dentro de mí con una lentitud exquisita.
—Se supone que solo íbamos a meternos mano —gimo.
Christian se queda quieto.
—Creía que eso estábamos haciendo.
—No. Meterse mano no implica sexo.
—¿Qué?
—Nada de sexo…
—Ah, nada de sexo… —Saca la mano de mis pantalones—. Vale.
Recorre la línea de mis labios con el dedo índice de forma que me hace saborear mi sabor salado. Me introduce el dedo en la boca exactamente igual que estaba haciendo hace un minuto en otra parte de mi cuerpo. Entonces se mueve para meterse entre mis piernas y aprieta su erección contra mí. Me empuja una vez, dos y una tercera. Doy un respingo cuando la tela de mi chándal me frota justo en el sitio correcto.
Vuelve a empujar, restregándose contra mí.
—¿Esto es lo que quieres? —me dice moviendo las caderas rítmicamente, balanceándose contra mi cuerpo.
—Sí —digo en un gemido.
Su mano vuelve a concentrarse en mi pezón otra vez y me roza la mandíbula con los dientes.
—¿Sabes lo excitante que eres, Ana? —Su voz suena ronca mientras no deja de empujar contra mí. Abro la boca para responderle, pero no puedo y, en vez de eso, suelto un fuerte gemido. Me atrapa la boca otra vez y me tira del labio inferior con los dientes antes de meterme la lengua en la boca. Me suelta la otra muñeca y mis manos suben ansiosas por sus hombros hasta su pelo mientras me besa. Cuando le tiro del pelo —gruñe y me mira—. Ah…
—¿Te gusta que te toque? —le pregunto en un susurro.
Arruga un momento la frente como si no entendiera la pregunta. Deja de empujar contra mí.
—Claro que sí. Me encanta que me toques, Ana. En lo que respecta a tu contacto, soy como un hombre hambriento delante de un banquete. —Su voz rezuma sinceridad apasionada.
Oh, Dios… Se arrodilla entre mis piernas y me obliga a incorporarme para quitarme la parte de arriba. No llevo nada debajo. Agarra el dobladillo de su camisa, se la quita por la cabeza y la tira al suelo. Me levanta para colocarme en su regazo mientras sigue de rodillas y me sujeta justo por encima del culo.
—Tócame —me pide en un jadeo.
Oh, madre mía… Con cautela extiendo las manos y le rozo con la punta de los dedos la zona cubierta por el vello de su pecho sobre el esternón, encima de las cicatrices de quemaduras. Él inspira bruscamente y sus pupilas se dilatan, pero no es por el miedo. Es una respuesta sensual a mi contacto. Observa cómo mis dedos rozan delicadamente su piel hasta alcanzar primero a una tetilla y después a la otra. Se endurecen al sentir mi contacto. Me inclino hacia delante, le doy besitos por el pecho y mis manos suben hasta sus hombros. Siento las líneas duras y trabajadas de los tendones y los músculos. Uau… está en buena forma.
—Te deseo —me susurra y eso desencadena mi libido.
Mis dedos se hunden en su pelo y tiro de su cabeza hacia atrás para atrapar su boca. Siento que un fuego me consume el vientre. Él suelta un gruñido y me empuja sobre el sofá. Se sienta y me arranca los pantalones del chándal a la vez que se abre la bragueta.
—Último nivel —me susurra y entra en mi interior con un movimiento rápido.
—Ah… —gimo y él se queda quieto y me coge la cara entre las manos.
—Te quiero, señora Grey —me dice en un susurro y después me hace el amor muy lento y muy suave hasta que reviento gritando su nombre y envolviéndole con mi cuerpo porque no quiero dejarle ir.
Estoy tumbada sobre su pecho en el suelo de la sala de la televisión.
—Sabes que te has saltado totalmente el tercer nivel, ¿no? —Mis dedos siguen la línea de sus músculos pectorales.
Él ríe.
—La próxima vez. —Me da un beso en el pelo.
Levanto la cabeza y miro la pantalla, donde ahora aparecen los créditos finales de Expediente X. Christian coge el mando y vuelve a encender el sonido.
—¿Te gustaba esa serie? —le pregunto.
—Sí, cuando era pequeño.
Oh… Christian de pequeño: kickboxing, Expediente X y nada de contacto físico.
—¿Y a ti? —me pregunta.
—Es anterior a mi época.
—Eres tan joven… —dice Christian sonriendo con cariño—. Me gusta esto de meternos mano en el sofá, señora Grey.
—A mí también, señor Grey. —Le beso en el pecho y vemos en silencio el final de Expediente X y la irrupción de los anuncios—. Han sido tres semanas perfectas, Christian. A pesar de las persecuciones, los incendios y los ex jefes psicópatas, ha sido como estar en nuestra propia burbuja privada —le digo con aire soñador.
—Mmm… —Christian ronronea desde el fondo de la garganta—. No sé si estoy preparado para compartirte con el resto del mundo.
—Mañana vuelta a la realidad —le digo intentando mantener a raya la melancolía de mi voz.
Christian suspira y se pasa la mano por el pelo.
—Hay que aumentar la seguridad… —Le pongo un dedo sobre los labios. No quiero volver a oír esa canción.
—Lo sé. Y seré buena. Lo prometo. —Lo que me recuerda… Me muevo y me incorporo sobre un codo para verle mejor—. ¿Por qué le estabas gritando a Sawyer?
Se pone tenso inmediatamente. Oh, mierda.
—Porque nos han seguido.
—Eso no es culpa de Sawyer.
Me mira fijamente.
—No deben permitir que haya tanta distancia entre ellos y nosotros. Y lo saben.
Me sonrojo sintiéndome culpable y vuelvo a descansar sobre su pecho. Ha sido culpa mía. Yo quería librarme de ellos.
—Eso no es…
—¡Basta! —me corta de repente Christian—. Esto está fuera de toda discusión, Anastasia. Es un hecho, y así seguro que no permiten que se vuelva a repetir.
¡Anastasia! Cuando me meto en problemas soy Anastasia, igual que cuando estaba en casa con mi madre.
—Vale —accedo para aplacarle. No quiero pelear—. ¿Consiguió Ryan alcanzar a la mujer del Dodge?
—No. Y no estoy convencido de que fuera una mujer.
—¿Ah, no? —exclamo incorporándome de nuevo.
—Sawyer vio a alguien con el pelo recogido, pero solo fue un momento. Asumió que era una mujer. Pero ahora que has identificado a ese hijo de puta, tal vez fuera él. Solía llevar el pelo así. —Noto cierta repulsión en la voz de Christian.
No sé qué pensar de lo que me acaba de contar. Christian me acaricia la que me distrae.
—Si te pasara algo… —susurra con la mirada seria y los ojos muy abiertos.
—Lo sé —le digo—. A mí me pasa lo mismo contigo. —Me estremezco solo
—Ven. Vas a coger frío —me dice a la vez que se incorpora—. Vamos a tercer nivel allí. —Me sonríe con una sonrisa perversa. Tan temperamental enfadado, ansioso, sexy… Mi Cincuenta Sombras. Me coge la mano y tira totalmente desnuda voy detrás de él, cruzando salón, hasta el dormitorio.”
Durante los últimos días llevo viendo la misma imagen subida por diversos usuarios de “Twitter”, “Facebook” y “Tumblr”. La verdad es que me encanta y por ello os la he traído hoy, así que todos a compartirla aún más. Una pena no poder decir su autoría pero que no sea por no intentarlo, desde luego una vez más se demuestra que “Expediente X” sigue vivo en La Red.



























