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Una semana más la comienzo con otro genial texto de IP Anónima sobre “Expediente X”. Unos textos genialmente redactados que demuestran tanto el inmenso conocimiento del autor sobre el show como su amor por el mismo, ambas facetas básicas para escribir algo tan serio y a la par tan emotivo. Nuevamente decir que fueron redactados originalmente para “Tierra De Cinefagos”, pero su autor me ha permitido publicarlas aquí.

Sin más demora os dejo esta tercera parte no sin antes decir que el escritor participará en unas charlas universitarias en Palencia donde hablará de las series, hablando bastante de “Expediente X” (según me ha prometido). Si estáis cerca os dejo la información en el siguiente enlace.

Especial ‘Expediente X’ – Tercera Parte.
Por: IP Anónima.

Consolidada frente al público y con una trama que había encontrado un buen equilibrio, Expediente X se posicionaba como una de las series de más éxito en la televisión. Era en ese momento cuando sabían más o menos lo que querían, y cuando llegaron a la conclusión de que Mulder y Scully podrían tener un salto al cine y trasladar sus aventuras e investigaciones a la pantalla grande. La película marcaría el final de una época, e iniciaría otra nueva, pero para llegar hasta ella habría que pasar por uno de los momentos más apasionantes, el instante en que la serie descubre su entidad propia y deja atrás las influencias. Ya no es una nueva Twin Peaks, ya tiene nombre propio y una serie de elementos característicos. Las raíces cinematográficas dejan paso a los guiños cinéfilos, y saldremos de los Estados Unidos para descubrir que la trama de la invasión extraterrestre abarca el mundo entero a la vez que descubrimos que la Guerra Fría realmente no ha terminado, y que rusos y americanos compiten por ser los primeros en encontrar una forma de sobrevivir a un inminente holocausto mundial.

Antes de entrar en la cuarta temporada, tenemos que hablar del final de la tercera y que dejé sin comentar porque al ser un capítulo doble, era más fácil de comprender si lo veíamos ahora. En mitad de un atraco a una cafetería, un misterioso y calmado hombre conocido como Jeremiah Smith cura las heridas de bala de varios rehenes, despertando el interés de Mulder y Scully por ello. Además, parece que el tal Jeremiah es capaz de cambiar de forma, algo que ya hizo el Cazarrecompensas extraterrestre en su momento.

Jeremiah parece desaparecer del mapa cuando El Fumador lo captura y encierra en una prisión. Por lo que sabemos, Jeremiah es un extraterrestre, un rebelde, alguien que se opone al Proyecto de invasión, y El Fumador lo critica duramente, ya que él no cree en los milagros como las sanaciones espontáneas, y piensa que no hay que dar esperanzas a la humanidad ya que “la fecha está fijada”. El Fumador, a quien conoceremos muy a fondo dentro de poco, se nos muestra no como un hombre poderoso y concentrado en su trabajo, sino como alguien que ya llegado a la conclusión de que no hay nada que se pueda hacer por cambiar la situación en la que él vive, y que eso le ha destrozado por dentro. Está resignado, es como un gran pozo melancólico que hace su trabajo porque alguien tiene que hacerlo. Sin embargo, como cualquier otro, aprecia su vida. Es por eso que libera a Jeremiah cuando éste le comunica que se está muriendo de cáncer de pulmón, ya que aunque Jeremiah esté lanzándose un farol, no quiere arriesgarse. Así, el rebelde extraterrestre abandona la cárcel antes de que el Cazarrecompensas lo elimine, como hizo antes con los Gregor y como hace con todo lo que amenaza los planes de los extraterrestres.

Además, El Fumador es el responsable de un colapso que sufre la madre de Mulder, a quien presionó para que recordase algo. Fox recibe un mensaje de su madre, y acude a su casa de verano en la que empieza a buscar lo que ella le pidió. Es entonces cuando descubre un arma, un afilado punzón que se utiliza para acabar con estos seres metamórficos. Mulder entonces tiene la idea de que si Jeremiah es capaz de curar, tal vez sea capaz de sanar a su madre, lo único que le queda. Pero para ello, tendrán que evitar al Cazarrecompensas, que llega hasta ellos listo para acabar el trabajo.

Tras ese corte brusco, empieza la cuarta temporada. Scully es apartada de un manotazo (Cómo se la quitaron de encima los guionistas…) y persigue a Mulder y Jeremiah, pero logran escapársele una vez más. Es entonces cuando Jeremiah le dice que puede mostrarle algo importante acerca de La Verdad, y traspasan la frontera hasta llegar a Canadá, donde encuentran una plantación que parece estar cuidada por varias parejas de chicos y chicas clónicos entre los cuales Mulder descubre a una copia muy joven de su hermana. Aunque no se trata de su verdadera hermana, Mulder desea llevársela, pero aparte de ser un clon, esta chica no puede hablar porque es una obrera, como las abejas modificadas genéticamente que tienen su colmena en algún lugar entre la plantación y que, como vemos al principio del capítulo, son capaces de matar con sus picaduras.

Mientras tanto, Scully y otro agente del FBI (el agente Pendrell, el pagafantas oficial de la serie), descubren que Jeremiah Smith, del que también existen otros clones idénticos, trabajaba en un programa de la Seguridad Social y que tiene como objetivo elaborar un censo sobre todas las personas que han sido vacunadas contra la viruela. En teoría, cada vez que una persona es vacunada, una proteína se inoculaba en el cuerpo, lo que era una forma de etiquetarlas e inventariarlas, como si fuera mercancía. Quizá pocos se acuerden de que entre los documentos escritos en el idioma navajo que Krycek robaba, el padre de Fox Mulder hablaba de “mercancía” y “vacunación”. Esto queda un poco en el aire, pero tendrá sentido más adelante.

Mulder intenta sacar de la plantación a un clon de su hermana, pero el Cazarrecompensas aparece y no sólo acaba con ella, sino también con Jeremiah Smith. Mulder no puede obtener ninguna prueba de lo que ha visto, ya que los niños y la plantación han sido destruidos, y su madre, agoniza en la cama de un hospital. Además, el segundo informador, el Señor X, también es asesinado, poco después de dar una pista que pueda guiar a Mulder hacia su próxima fuente y que por primera vez será una mujer: Marita Covarrubias.

Al final de estos capítulos en los que hemos descubierto bastante, pero nos hemos quedado sin nada, el cazarrecompensas llega al hospital donde está la madre de Mulder. Allí se encuentra El Fumador, de quien ya hemos sabido que mantuvo una relación con la madre de Mulder, y le pide que la cure. No por nada en especial, o eso quiere hacer creer a todos los demás, sino porque con ella muerta, Fox Mulder no tendría nada que perder y sería mucho más peligroso. Con ella viva, siempre podrán volver a ejercer presión donde más le duele. Sin embargo, nosotros empezamos a pensar que El Fumador tiene un pequeño y negro corazoncito, pero que eso no le hace más humano de lo que ya pensábamos que era. Sigue siendo, como bien dicen Mulder y Scully en repetidas ocasiones, un hijo de puta.

Como vemos, los guiones de la serie no se caracterizan precisamente por su simplicidad, y a menos que estés pendiente, puedes pasar por alto detalles importantes. Y por supuesto luego están los huecos propios de una serie de televisión, como qué narices hace un extraterrestre metamórfico en un restaurante, exponiéndose a sí mismo y a su trabajo al curar a las víctimas del atraco.

Estamos a punto de llegar a uno de los arcos más traumáticos de la serie, el cáncer de Dana Scully. Sin embargo, hasta llegar a eso hay muchos y grandísimos capítulos autoconclusivos, como Home, uno de los más crudos y que nos cuenta la historia de una incestuosa familia, o Teliko, un hombre que absorbe la melanina de la piel, convirtiendo a hombres de raza negra en estatuas de mármol. Sanguinarium nos muestra rituales de magia negra (y por qué no puedes fiarte de los cirujanos). Paper Hearts hace que Mulder busque a su hermana en sitios más prosaicos, como entre las víctimas de un asesino en serie, mientras que El Mundo Gira habla del famoso Chupacabras.

Y es entonces cuando por fin sabemos (aunque no con certeza) quién es El Fumador. Dejamos de verle como un hombre opaco para conocer hasta dónde llega su control sobre la historia de los Estados Unidos. Se trata de ‘Reflexiones de un Fumador’. Un capítulo escrito en parte por el propio actor que interpretaba a este personaje y que cuenta con un montón de guiños cinéfilos claramente identificables.

Según Frohike, uno de los amigos Freaks de Mulder miembro de los llamados Pistoleros Solitarios, El Fumador  nació en 1940  (lo que le daría siete años cuando el incidente OVNI de Roswell, sólo por apuntar), huérfano, como todos los héroes y antihéroes de la literatura y el cine, se alistó al ejército, donde coincidió con un tal Bill Mulder, quien le cuenta ilusionado la primera palabra de su hijo: J.F.K. (Fox Mulder ya despuntaba desde pequeño). Spender es llamado por los altos mandos del ejército, quienes le proponen una misión en una escena que nos recuerda mucho a la que Martin Sheen protagoniza al comienzo de Apocalipsis Now. Sin decir nombres, le informan de que su misión consistiría en asesinar a un ciudadano estadounidense, bastante importante al parecer y padre de dos hijos.

Pronto descubrimos que él es el Coco favorito de América, el verdadero asesino del presidente Kennedy, y que, como dicen muchísimas leyendas urbanas, Lee Harvey Oswald sólo era un cabeza de turco. Esto también hace referencia a la peli J.F.K. de Oliver Stone, en quien Expediente X se basa muchísimo. Pero Kennedy no sería el único cadáver que El Fumador dejaría por el camino, ya que cuando Martin Luther King, con su voz de predicador, empezó a arrastrar masas, el FBI, mediante órdenes directas de J. Edgard Hoover, buscó una forma de desprestigiarle. Fue el propio Fumador quien dio la idea de asesinarlo, de buscar a un nuevo culpable que cargase con las culpas y se ofreció a hacerlo personalmente ya que apreciaba demasiado a ese hombre.

El asesinato se llevó a cabo, y un hombre llamado James Earl Ray fue encontrado culpable por el crimen. Como curiosidad, la familia de King siempre defendió a James Earl Ray convencidos de que él no fue más que la víctima de un complot contra el predicador.

Lo que este capítulo viene a decirnos es que existe un gran poder en la sombra, en las altas esferas políticas, que controla todo, que busca mantener un status quo y que no tiene reparos en pasar por encima de seres humanos para conseguirlo. Las muertes de JKF o Martin Luther King no fueron aleatorias, sino que tenían un objetivo. Hombres que prometían una revolución y que pudieron marcar la diferencia fueron espiados por su propio gobierno, tal y como le ocurrió a John Lennon años más tarde, y como le ocurrirá a cualquier persona que destaque y que pueda convertirse o en un líder popular o en alguien a tener en cuenta. El Fumador no es más que una metáfora de que cada vez que se ha recurrido a la sangre, cada vez que se ha disparado un arma y que el mundo se ha vuelto un poco más oscuro, ha habido alguien como él detrás de ello, y que es probable que en el camino le haya devorado por dentro hasta dejar un ser cínico, frío y sin sentimientos. Como parte de la ficción, exploramos que nuestro villano tenía vocaciones frustradas de escritor y volvemos a los guiños al cine con un monólogo sacado de Forrest Gump, solo que muchísimo más deprimente, diciendo que la vida es como una caja de bombones, “algo barato, anodino y superficial que nadie desea que le regalen, y que si la devuelves te dan a cambio otra completamente igual. Te ves atrapado con esas porquerías rellenas de crema de menta que engulles cuando no tienes otra cosa que comer… Bueno, de vez en cuando, encuentras alguno relleno de almendra o de toffe, pero se acaban pronto y su sabor es efímero. Al final solo tienes bombones mordisqueados rellenos de nueces que te destrozan la dentadura. Si tu desesperación te lleva a comerte esos también, te quedas con una caja vacía repleta de inútiles envoltorios de papel marrón”.

En otras palabras, su vida no es más que una serie de actos sin sentido y que amargarían a cualquiera, aunque vemos quizá un pequeño poso de esperanza en él (y algo un poco trágico y patético), cuando en una Navidad, en plena reunión con los servicios de inteligencia, obsequia a los presentes con unas corbatas. Sin embargo, el peso de la realidad es muy grande. Mientras los demás cenan él tiene que reunirse con su compañero (a quien nosotros conocemos como Garganta Profunda) para acabar con un extraterrestre que se ha estrellado en nuestro planeta. Ellos son los hombres en la sombra, los que presencian grandes acontecimientos históricos, pero que permanecerán en el olvido. Se echan a suerte quién apretará el gatillo para cumplir con el Pacto de Silencio que supimos que existía en E.B.E., y descubrimos también que el acto de fumar, aparte de un extraordinario atrezzo que es capaz de decir mucho son la mera presencia de un cenicero en la escena, es también su marca personal, su símbolo de autodescrucción y desencanto con la caja de bombones que le ha tocado vivir.”

Tras eso, ha llegado el momento de conocer mucho más sobre el aceite negro. Se trata de los capítulos Tunguska y Terma, donde volvemos a ver a Alex Krycek. Al parecer, logró escapar del silo de misiles donde le dejaron encerrado y ahora busca venganza contra El Fumador y sus compañeros. Para construir el guión, los creadores de la serie se basaron en otros dos acontecimientos históricos reales a tener en cuenta, y que sirvieron para crear un origen del aceite negro y servir como pilar de esta Guerra Fría silenciosa en busca de una posible vacuna contra sus efectos.

Uno de los elementos principales es el descubrimiento del ALH84001, un fragmento de meteorito que se recuperó en la Antártida y que podría arrojar luz sobre el origen de la vida en la Tierra. Esa roca en cuestión procedería de Marte, de donde salió disparada cuando un gran asteroide impactó contra el planeta rojo, enviándolo al espacio. El ALH84001 vagó a la deriva por el espacio junto con centenares de pequeños fragmentos más hasta que al final fueron atraídos por la gravedad terrestre y se precipitaron sobre nuestro planeta. Lo interesante viene ahora, ya que se descubrió la presencia de pequeños microorganismos en la roca y que podrían  proceder también de Marte, dando una clara prueba de que la vida en La Tierra pudo provenir desde fuera como indica la teoría de la Panspermia. Aunque por supuesto también es posible que los microorganismos fueran de aquí y contaminasen la roca, no estaría mal echarle un vistazo a la foto que un microscopio sacó a los supuestos organismos para darnos cuenta de que su forma de pequeños gusanos es idéntica a la que adopta el cáncer negro. Sumando ese punto de partida (que el aceite negro llegase a nuestro planeta encerrado en un meteorito) a la historia del posible impacto de un asteroide en la región rusa de Tunguska en 1908 y que derribó árboles en un radio de más de dos mil kilómetros cuadrados, sirve para dar a entender que otro asteroide se estrelló en Rusia también conteniendo aceite negro y que es el principal yacimiento de esta sustancia junto con lo que Krycek y Mulder descubrieron en el fondo del mar.

Mulder y Krycek viajan a Rusia siguiendo el contenido de una bolsa diplomática que contiene el aceite negro y que ha salpicado a un científico que trataba de descubrir la procedencia del meteorito que la contenía. Allí, ambos son apresados y enviados a un GULAG, una prisión rusa de trabajos forzados donde Mulder es expuesto al aceite negro junto con otras decenas de prisioneros. El líquido les entra por los ojos, la nariz y la boca, y muchos mueren durante el proceso. Lo que logran sacar en claro es que los rusos trabajan en una vacuna, tal vez al mismo tiempo que los americanos, que ven cómo su trabajo está siendo saboteado. Por supuesto, los rusos son mucho más rudos, cutres y tercermundistas que los americanos, y eso es, al margen de porque a los americanos les gusta retratarlos así, porque su superpotencia cayó en desgracia y fueron ellos quienes perdieron la Guerra Fría. Sin embargo, esta confrontación de relaciones públicas y carreras tecnológicas y científicas parece no haber terminado, y los experimentos continúan. Mulder consigue escapar llevándose a Krycek, pero éste último es apresado por unos prisioneros fugados que se amputan a sí mismos los brazos con la esperanza de que no puedan experimentar con la vacuna en ellos, y le mutilan la extremidad.

Por otra parte, descubrimos que Krycek es en realidad un agente ruso (lo digo por si su apellido no bastaba para que sospechásemos) y que su misión era sabotear los experimentos americanos, dejando así a los rusos como los primeros en esta carrera.

Leonard Betts es un hombre más, salvo que se alimenta de tumores cancerígenos, y es capaz de regenerarse. Esa idea para un capítulo autoconclusivo nos lleva a un descubrimiento que se dejó un poco en el aire, pero que horas después de la emisión del capítulo generó un aluvión de comentarios en Internet sobre qué significaba eso. Al final, cuando Betts, que se siente atraído por personas con tumores, corre huyendo de los agentes del FBI, se abalanza sobre Scully y le susurra: Usted tiene lo que necesito. De inmediato todos se preguntaban si sería posible que Dana Scully empezase a desarrollar un cáncer, tal y como le sucedió a las otras mujeres abducidas. No creo que exista nada peor en el mundo que la enfermedad, y más una que no se puede curar y que te lleve a un destino final imposible de eludir. Quizá por eso estos capítulos me hacen sentir, y no sólo a mí, un poco incómodo.

El cáncer de Scully es importante, pero no primordial al principio. Tenemos tiempo para recuperar a otro personaje icónico de la serie, el freak Max Fening, un tipo algo loco que estaba convencido de que los extraterrestres nos visitaban, experimentaban con él,  que el gobierno lo sabía y eran cómplices de esas abducciones. Max acaba de fallecer en un accidente aéreo y pronto Mulder empezará a buscar una explicación de por qué Max Fenning querría verle, ya que al parecer también pensaba que no llegaría a salvo a su destino. Aquí vemos un gran despliegue técnico cuando encontramos los restos del avión entre los árboles, y la larga fila de cadáveres dispuesta en línea dentro de bolsas amarillas.

Aunque los militares traten de encubrir todo el asunto, como siempre, Mulder descubre lo que pudo ocurrir a bordo del avión segundos antes de que se estrellara. Al parecer, desde tierra pudieron comprobar cómo el aparato perdía altura. Sin embargo, los relojes de los cadáveres parecen haber estado funcionando durante nueve minutos más. Nueve minutos perdidos que el espectador sabe que son uno de los indicios de una posible abducción extraterrestre. Al parecer, las naves espaciales podrían manipular el espacio y el tiempo, y una de ellas habría interceptado el vuelo de Max Fenning. Max llevaba algo consigo, tal vez una prueba, robada de un lugar donde había encontrado trabajo, de que los alienígenas existían, y el plan de estos seres hubiera sido muy sencillo: abordar la nave, abrirla y sacar a Max a diez mil metros de altura, para más tarde devolverle a bordo, sin que nadie conservara recuerdos de lo ocurrido. El proceso se alargaría durante nueve angustiosos minutos en el que los pasajeros no sabrían qué estaba pasando y aguardarían en silencio y sin atreverse a mover, pero antes de que el proceso estuviera completado, una nave militar interceptó el OVNI, derribándolo también y haciendo que perdiera el control sobre el avión de pasajeros, provocando que se estrellara y matara a sus ocupantes. Lo que Max llevara no es importante para la trama, pero sí lo es para él como personaje, y nos da un poco de lástima saber que si alguien como él existiera realmente y estuviera en lo cierto, se le trataría como a un loco.

En Small Potatoes, vemos que varios niños del mismo pueblo han nacido con una particularidad física: tienen cola. Y el culpable resulta ser un solo hombre capaz de cambiar de forma ya que puede mover todos los músculos de su cuerpo, y aprovecha que es un negado para las mujeres para hacerse pasar por sus maridos, de ahí que sea el padre de todos los niños. Incluso, se transforma en Mulder y trata de ligar con Scully, estando a punto de conseguir el primer beso de la serie para desesperación de los fans, aunque el auténtico Mulder los interrumpe oportunamente. Zero Sum nos pone a Skinner como protagonista absoluto, de hecho, el capítulo está dedicado en memoria del padre del actor Mitch Pileggi. En teoría, cuando Mulder descubrió el cáncer de Scully, supo al igual que ella que el Fumador estaba detrás, y concertó una cita con él. Skinner le persuadió, diciendo que hacer un trato con El Fumador era como firmar un trato con el diablo, pero lo que no le dijo es que él mismo se ofreció a trabajar para él a cambio de una cura, lo que le obliga a eliminar pruebas sobre experimentos con las abejas que tienen lugar en una escuela pública. Experimentos que parecen ser una evaluación de cómo van sus trabajos hasta el momento en relación a esas intrigantes abejas. Además, el capítulo sirve también para darnos a entender que prácticamente todo el reparto que pase por Expediente X (hombres y mujeres) sentirán una gran atracción sexual hacia Scully, y el lampiño director adjunto Skinner no es una excepción.

El final de la cuarta temporada sería un punto de inflexión en la vida de nuestros agentes. Hasta ahora, Mulder ha sido el creyente y Scully la escéptica, pero estamos a punto de hacerlos cambiar. El descubrimiento de un supuesto cuerpo alienígena enterrado en el hielo en las montañas de Canadá puede ser una prueba concluyente que demuestre que hay vida más allá de nuestro planeta. Mulder acude a buscarlo, pero un agente del gobierno llamado Michael Kritschgau se pone en contacto con él para contarle algo que a Scully le parece muchísimo más razonable. Según él, Mulder ha sido la víctima de un trabajo de propaganda que buscaba evitar que la gente se preocupara por los asuntos del gobierno. Aviones experimentales que el público creía que eran OVNIS, fotos trucadas, cuerpos alienígenas creados en laboratorios como Quimeras, seres que son una amalgama de distintos animales, (esto tiene una pequeña base real, es cierto, pero entra dentro de lo ufológico y no es del todo comprobable, así que lo pasaré por alto) todo para que él y otros como él se dejasen arrastrar por las fantasías desviándolos de la realidad. Incluso, llega a decirle que la enfermedad de Scully se la inocularon a propósito para hacerle creer. Todas estas revelaciones, sumadas al hecho de que Mulder ya ha perdido bastante en su lucha personal, hace que se suicide.

O no. Porque si lo pensamos bien, es una tontería como una catedral pensar que alguien se va a creer eso. Quiero decir que quizá funcione desde un punto de vista argumental, pero son ya cuatro temporadas viendo extraterrestres, así que Chris Carter y los demás nos disculparán si no nos lo tomamos en serio. Eso, sumándose a que David Duchovny era el protagonista, hacían poco creíble un final así, pero el suspense del suicidio sirvió para el alto entre temporadas. En Redux I y II descubriremos que Mulder se defendió de un agente del gobierno que les espiaba y que intentó matarlo, y que usó su tarjeta de identificación para infiltrarse en el Departamento de Defensa.

Allí, y gracias a un monólogo que parece haber sido firmado por los creadores de Metal Gear, Kritschgau, nos suelta un montón de información a bocajarro, explicándonos que la guerra es la principal fuente de ingresos de los Estados Unidos, y que los OVNIS y las historias sobre abduciones extraterrestres fueron un invento militar pensado como cortina de humo para desviar la atención sobre vuelos experimentales. Incluso, podemos llegar a acordarnos de cierto capítulo de tono humorístico donde unos pilotos militares simulaban abducciones disfrazados de extraterrestres, pero que luego eran abducidos por un supuesto alienígena real. Además, secuestros como los de Scully serían parte de ese mismo programa de investigación y desarrollo de armas bacteriológicas que implicaban la experimentación con ciudadanos estadounidenses.

Mientras estás viendo esto, sabes que todo es mentira. No sé si los guionistas esperaban que el público se creyera esta versión, o simplemente que asumiera que los militares y los invasores estaban confabulados. Pero es que a la vez que ocurre todo esto, con escenas en las que aparecen miembros del Sindicato, ya sabemos que los alienígenas existen. Eso no tiene ningún sentido más que hacer dudar a Mulder, o tal vez enredar innecesariamente la historia. Al margen de eso, el capítulo hace un claro homenaje al bautizo de la película El Padrino, mientras los conspiradores se preparan para ejecutar al Fumador, a quien ya vemos que une un vínculo muy fuerte no sólo con la madre de Fox Mulder, sino con él mismo, y los agentes del FBI se preparan para desenmascarar a un cómplice que ese grupo tiene infiltrado en la agencia. Con unas voces en off machaconas, reiterativas y empalagosas, Mulder y Scully nos van haciendo partícipes de sus descubrimientos, que incluyen un chip que insertado bajo la piel de la nuca de Scully, podría curar el cáncer que se adivina como Terminal.

La quinta temporada también sirve para hablarnos de la formación no sólo de los Expedientes X, o de uno de los primeros trabajos de Bill Mulder en el terreno “paranormal”. También podemos conocer cómo se reunieron por primera vez Los Pistoleros Solitarios, distintos trabajadores del sector de la electrónica que conocen a una mujer llamada Sussane Modeski, que les utiliza para destapar una conspiración del gobierno. Aquí, el Señor X sigue vivo y es el responsable de alcanzarla, lo que deja a nuestros tres personajes unidos y determinados a sacar a la luz los oscuros asuntos del gobierno. Es curioso que Modeski les cuente de una forma bastante lógica todo lo que ella sabe sobre documentos secretos, técnicas de espionaje militar y demás, y que cuando ellos lo repiten, todo suene demasiado atropellado o incoherente, lo que les da algo de encanto. Además, también sabemos que el nombre de su grupo proviene por el nombre que se acuñó al asesino de Kennedy, “el tirador solitario”, y que la revista que imprimen se conoce como “La Bala Mágica”, debido a la teoría de que fue una sola bala quien acabó con la vida del presidente de los Estados Unidos y causó además heridas a sus acompañantes en una trayectoria que sólo se puede denominar, curiosamente, como “mágica”. Frohike, Langly y Byers serían secundarios adorables que darían apoyo a Mulder y Scully cuando sus investigaciones entrasen en un punto muerto, y que se acabarían ganando tal cariño por parte del público que acabarían incluso contando con su propia serie de televisión y que contó sólo con trece capítulos, alguno de ellos tan memorable como aquel en el que el trío protagonista descubría un plan llevado a cabo por el gobierno de los Estados Unidos para estrellar un avión contra las Torres Gemelas de Nueva York y así tener una excusa para acusar a un país extranjero y tener un motivo para declararles la guerra, beneficiándose así con la venta de armas. Este episodio se estrenó seis meses antes del 11 de Septiembre de 2001, y es, posiblemente, una muestra más de que la realidad puede superar a la ficción.

Una de las grandes diferencias entre los capítulos que afectan personalmente a Mulder y los que lo hacen a su compañera reside en que los primeros son técnicos y políticos, los segundos, puramente emocionales. Mientras que Redux ha hecho hincapié en todos los trapos sucios del gobierno, Christmas Carol y Emily son oníricos, abstractos y, sinceramente, parecen estar llenos de incoherencias. La historia se centra en que Dana Scully recibe una llamada de su hermana muerta, que le pide que proteja a una niña, lo que le lleva hasta Emily, que podría haber sido hija de Melissa y que se ha quedado huérfana. Sin embargo, tras hacerle unas pruebas de ADN queda claro que Emily es hija de Dana, cosa que no parece lógica ya que ella no ha dado a luz. Emily parece ser resultado de la investigación con los óvulos que se le extrajeron a Scully durante su abducción y que ha dado como resultado una niña enferma que quizá podría ser un híbrido entre humano y extraterrestre, pero que antes de arrojar luz sobre el motivo de su existencia acaba muriendo. En general, estos capítulos no aportan gran cosa a la trama, y acaban por resultar demasiado empalagosos, que no ñoños.

Los híbridos entre humano y extraterrestre han sido una constancia en la serie, pero hasta el momento todos han sido defectuosos. Podemos distinguir a un híbrido o un clon porque su sangre suele ser tóxica y verde, mientras que algunos extraterrestres como el Cazarrecompensas, tiene además la capacidad para cambiar su apariencia física. Esto es lo que sabemos de momento, pero pronto la historia comenzará a embrollarse cuando descubramos que no hay una, sino varias especies alienígenas disputándose el control del universo y, más concretamente, la de esta pequeña parcela que es nuestro planeta.

La introducción de Cassandra Spender, y del tramo final de la temporada, nos desvela que ha estallado una guerra ahí fuera. Al parecer, un grupo de hombres sin rostro ha quemado vivos a varios hombres y mujeres que aseguraban haber sido abducidos. El suceso se repite en varias partes del mundo en lo que parece ser un suicidio colectivo perpetrado por una secta que adora a los OVNIS, pero Cassandra Spender, una mujer que se presenta a sí misma como embajadora de los alienígenas en nuestro planeta y que busca transmitir un mensaje positivo sobre su presencia, asegura que se trata de otra cosa.

Según ella, ha aparecido un grupo de rebeldes que se oponen a la colonización, y que se caracterizan por llevar el rostro desfigurado para evitar contagiarse con el virus del aceite negro. Ellos se están encargando de eliminar a grandes grupos de abducidos, que se sienten llamados a determinados lugares comunes de abducción, como al que fue Duane Barry, o al que la propia Scully acabará acudiendo como impulsada por algo que proviene de su implante. Estos “faros” son sitios de elevada actividad OVNI, portales donde los invasores recogían a sus víctimas, pero los rebeldes están tratando de eliminar todas las pruebas de su trabajo. El Sindicato descubre esto a través de Alex Krycek, que ha abandonado a sus compañeros rusos llevándose consigo una débil vacuna con la esperanza de poder venderla. Krycek y Marita Covarrubias planean dividirse los beneficios, pero ella le traiciona y acaba contagiándose por el virus.

El Sindicato, pues, con la vacuna en su poder, ha de pensar en los siguientes movimientos. Sus planes se nos descubren de la siguiente forma: cuando los invasores les dieron el feto alienígena para experimentar con él en busca de un híbrido que sobreviviese a la invasión (y así, seleccionar a varios humanos como esclavos), el Sindicato empezó a desarrollar en secreto una vacuna con la esperanza de destruir al invasor, un movimiento arriesgado que puede irse al traste ahora que los rebeldes amenazan con eliminarlos a todos.

Casandra y Scully se ven acorraladas por los rebeldes, pero son testigos de cómo los invasores entablan una batalla con ellos, lo que les acaba salvando la vida a ellas dos y a varios abducidos más. Mientras tanto, aparece el hijo de Casandra, un joven agente del FBI llamado Jeffrey Spender, bastante arrogante y que tiene una muy mala opinión de Mulder, y a quien responsabiliza de que su madre se encuentre en peligro. Sin embargo, la quinta temporada se caracteriza también por darnos la vuelta a los personajes y darnos a entender que Scully es la creyente en los alienígenas, mientras que Mulder está amargado y desencantado con su trabajo y rechaza de pleno todas las pruebas que se le presentan. Eso no evita que, cuando un joven niño llamado Gibson Praise, un maestro del ajedrez, sobrevive por poco a un asesinato, crea de inmediato en la posibilidad de que ese chico sea capaz de leer el pensamiento, y que tendría una parte muy especial de su ADN activo.

La teoría sería que muchos seres humanos tenemos partes de nuestro cuerpo o nuestro material genético que se encuentran adormecidos (sin ir más lejos, tenemos músculos capaces de mover nuestras orejas pero se encuentran atrofiados) pero en el caso de Gibson, están activos. Gibson podría ser un salto evolutivo, la muestra de que podría ser medio alienígena y que, por consiguiente, todos podríamos serlo gracias a un rastro en nuestro ADN de esencia extraterrestre.

El Fumador, que logró escapar a sus asesinos y que es devuelto a la actividad por Krycek, se ve capaz de eliminar el problema del niño. Y eso hace con endiablada precisión. Pasando por encima de la presencia de la petarda de Diana Fowley, una agente del FBI que aparece de la nada y de la que descubrimos que tuvo una relación con Mulder antes de que Dana Scully entrase a trabajar en los Expedientes X (atentos a los celos de Scully, quizá la vez que más claramente veamos algo de sentimientos sexuales entre ellos), logra hacer que Jeffrey Spender haga quedar mal a Mulder por sus teorías conspiranoicas y además se lleva a Gibson para ponerlo en manos del Sindicato. Además, entra en los Expedientes X y prende fuego a todas las oficinas salvando únicamente el dossier sobre la hermana de Mulder. Una última revelación nos desvela que Jeffrey es en realidad, el hijo del Fumador, y que él se encarga de hacerle ascender en el seno del FBI sin que lo sepa.

Con los expedientes destruidos y el trabajo de cinco años perdido para siempre, sumándose a conversaciones con el director Skinner acerca de cuáles son los planes a largo plazo de Fox Mulder, la serie parecía encaminar lo que bien podría haber sido su final. Con un pico de creatividad que continuaba en ascenso gracias a capítulos como Post Modern Prometheus, Bad Blood o incluso Chinga (escrito por Stephen King y que aunque no es ninguna maravilla, al menos deja unas cuantas imágenes cómicas como son los lápices en el techo del despacho de Mulder o sus sutiles referencias a su afición a la pornografía o a que es al igual que Sherlock Holmes: un hombre que se aburre cuando no tiene nada que hacer) la idea de una película parecía pensada como colofón final de la serie, algo que respondería a todas las dudas y que tenía pinta de hacerlo de forma espectacular y sin concesiones. Fight The Future sería la primera incursión de los Expedientes X en las salas de cine, y dividiría al público no por su calidad, sino por su argumento y porque lejos de significar el final, marcaría un nuevo comienzo y un punto de inflexión que cambiaría desde la iluminación hasta las localizaciones y la forma de entender la mitología de la serie.”

Para completar el especial:
Primera parte.
- Segunda parte.

Como siempre digo los Blogs como este se nutre de los comentarios de las personas que pasáis cada día por ellos. Por ello os agradezco todos las frases que cada día escribís en las entradas y, de paso, trato de animar a todos los que no lo hacéis. Porque si no dejáis comentarios…

Para verlo mejor: Comentar es vida por ExpedientesX.

Y no queremos que eso suceda más veces. ¿O sí?

Hace un par de días me encontré la siguiente imagen en “Facebook” pero olvidé quien la subió, aun así no me he podido resistir a buscarla por La Red y mostrárosla.

Tras aquella curiosa imagen de Mulder y Scully como “Mi Pequeño Pony” (enlace) hoy me toca un nuevo “mushup” entre Scully y Hello Kitty. Por desgracia no puedo dar el nombre de su creador (al que le agradezco esta curiosidad), pero he optado por subirlo porque estoy seguro que a más de un@ os gustará tanto como a mí. Una entrañable imagen para una mañana del primer Sábado de Verano.

¡Felices vacaciones a todos!

¿A que no sabéis de qué marca es el telefonillo de mi nueva casa?

Pues sí, molaría más que los buzones fueran marca “Expediente X” pero aun así me parece muy gracioso.

Hoy procedo a resumir las últimas respuestas de Frank Spotnitz a la gente a través de su página en “Big Light”. Frases que van entre lo esperanzador y lo desesperanzador.

Y es que tras una serie de correos de gente hablando de “Hunted” (la próxima serie inglesa del productor que está dando mucho de que hablar), un fan le preguntaba sobre las posibilidades de una nueva reunión del equipo ya sea en una nueva serie o película (aunque no sea en “XF3”, “XF4”, “XF5”,…). A ello responde:

Estamos todos muy ocupados haciendo cosas diferentes, pero para mí sería un placer y no creo que sea tan sorprendente que algunos de nosotros volvamos a colaborar en algún nuevo proyecto de alguna manera.”

Tal vez que ahora Frank esté en el Reino Unido le permita ponerse en contacto con Gillian Anderson, o tal vez convencer a Chris Carter para que traslade allí sus proyectos.  Está claro que no sobre “Expediente X”… y más aún cuando leemos su siguiente respuesta:

No quiero alentar ni desalentar una campaña por el estilo. Pero debo decir que para mí sería una sorpresa si Chris, David y Gillian estuvieran interesados en volver a la serie, aunque fuera por un tiempo definido. Pero supongo que nunca se sabe.”

Una frase así cuando un fan le pregunta (tras la noticia de “Netflix” emitiendo nuevamente el show) si pudiera reunirse el equipo tal vez para crear nuevos capítulos. Obviamente Spotnitz responde a hacer más episodios, pero leído objetivamente puede hasta negar una “XF3”.”

hecho no solo detectado por mi llevó a que otro fan le preguntara porque estas dos últimos correos se niegan el uno al otro. El estadounidense respondió:

Hay una gran diferencia entre realizar una serie de televisión y crear una tercera película. Creo que no puedo ser más sincero a la hora de expresar mi apoyo a esto último.”.

A mi me deja algo frío, la verdad.

Ayer, 19 de Julio, fue el decimocuarto aniversario del estreno en Estados Unidos de “Expediente X: La Película”. Un hecho histórico que elevaría a un mas nuestra serie favorita a ser un producto de culto al pasar de la pequeña a la gran pantalla, para mayor honra de sus actores, directores y resto del equipo. Un movimiento de la productora “Fox” que marcaba así el show como su favorito del momento y le permitía algo que solo un pequeño grupo de series han logrado hacer pero con el que todas (de alguna manera) sueñan.
Pero no solo fue importante por este hecho, si no porque en apenas 114 minutos de largometraje desarrollaba una historia del arco mitológico impresionante (por lo elaborada y por lo bien producida) que permitía a los fans ampliar el universo, recordar lo pasado en las cinco primeras Temporadas y servir de puerta de enlace a una Sexta que prometía ser inolvidable.

Rob Bowman fue el encargado de dirigir esta pequeña maravilla de la Ciencia-Ficción en 1998 con un presupuesto de 66 millones de Dólares y que logró recaudar casi 190. Ello demostraba la buena salud de la serie y pronosticaba muchos más años de éxitos para la franquicia, a pesar de las duras críticas por ser demasiado mitológica y poco asequible para el gran público. Algo que el tiempo demostró ser un éxito que debería haber seguido “X-Files: Creer Es La Clave”.

Hoy, por ello, quiero rendir homenaje a este largometraje con algo que cambió la vida de muchos seguidores de “Expediente X”: el primer beso entre Mulder y Scully.

Una pena que, por desgracia, ese primer beso no lograra darse. Pero, ¿qué recuerdos tenéis de esta película?

Recorro La Red hoy para traeros algunas novedades sobre Gillian Anderson que llevo unos días guardándome en el tintero. Para ello lo mejor es, como siempre, visitar su página oficial (“GAWS”). Si no me equivoco hace bastante que ella misma no escribe un texto para esta Web, pero como sabemos ha estado muy liada con diversas grabaciones y promociones (por no hablar de su familia).

Lo primero que os dejo hoy es un vídeo de la cena que organizó William Vintage durante la semana de los premios “BAFTA”. En ella Gillian hizo de anfitriona para recibir a más de 100 invitados ilustres. Os lo dejo a continuación porque sale glamorosa y preciosa.

The WilliamVintage Dinner 2012 from WilliamVintage on Vimeo.

De esta noticia visual paso a confirmar que además de acudir este año a la “London Film Comic Con” (donde coincidirá con Nicholas Lea, Mitch Pillegi y Adam Baldwin) durante los días 06 al 08 de Julio, también acudirá a la “Fan Expo Canada” del 23 al 26 de Agosto en Toronto. Parece que la actriz sale de su reducto de obras históricas para volver aunque sea un poco al mundo de la Ciencia-Ficción fan del que nació.

Aunque no es por esa razón por el que la vemos así:

Las imágenes proceden de una sesión para la revista “The Sunday Times”, donde se invitó a determinadas mujeres a vestirse como personalidades famosas para el Imperio Británico. A nuestra pelirrubia le ha tocado encarnar a Elizabeth I, un honor para ella.

Además de todo esto comentar que, según “Deadline”, volvió a estar nominada como Mejor Actriz en una película o mini-serie por su papel en “Great Expectations” para los “Critic’s Choice Television Awards”. Los premios se entregaron ayer y no ganó, pero eso será noticia de otra entrada.

Ahora la deseamos toda la suerte con la emisión de “The Fall” “Sister” que tubo una “premiere” en el “Los Ángeles Film Fest” los días 17 y 18 de Junio. ¿Por qué no tenemos imágenes ni noticias todavía al respecto?

Las tiras de “Expediente XD” deberían ser los Domingos, pero como ayer la pospuse para que pudierais adquirir un genial cartel limitadísimo de James Flames dedicado a nuestra serie favorita (enlace) me toca publicar hoy este mini-episodio. Un capítulo que hace referencia a una entrada que publicaba el Martes pasado (enlace) pero original de “¡Vaya Tele!” donde se metía a “Expediente X” en el saco de series con finales polémicos. Nuevamente causó en la Web un pequeño debate sobre la relevancia de este final en la Novena Temporada dejándolo abierto cara a contar el final (supuestamente) en Diciembre del 2012.

Ya sabemos que no será así, por lo que a día de hoy es el final (si no tenemos en cuenta “X-Files: Creer Es La Clave”, claro). Aun así me encantaría saber como acaba la historia, ya sea como largometraje, cómic o novela. Creo que Chris Carter nos lo debe.


Para verlo mejor: ¿Final polémico? por ExpedientesX.

Hoy (aunque sea Domingo) os traigo una noticia que seguro que a más de uno os hará tanta ilusión como a mí. Todos sabemos que cada día es más difícil encontrar un objeto único, nuevo, para coleccionar sobre “Expediente X”. Apenas ya salen unos pocos objetos oficiales de la serie al año, pero siempre queda el amor fan y los productos sin licencia o que apenas necesitan por ser de tiradas muy cortas.

Por eso me encantó cuando ayer un amigo me mostró lo siguiente:

Es un póster original de James Flames de una serie llamada “In The Garage: Art Inspired By Geek Culture”. Titulado “I Want To Believe” ya está la venta por 30 Dólares, no me parece un precio elevado, claro que es una impresión digital y no una serigrafía. El precio total con gastos de envío para España es de 45 Dólares (36 Euros), algo que no está mal para el número de tintas y para tener también una que brilla en la oscuridad.

Nuevamente vemos como Mulder y Scully se cuelan como iconos de la cultura Pop y son nuevamente agasajados con un homenaje. Como muchos sabréis actualmente hay un amplio mercado internacional para carteles y serigrafías, y hay muchos artistas pujantes realmente buenos ofreciendo desde creaciones originales a versiones/homenajes de todo aquello que se os pueda pasar por la cabeza.

Os invito a visitar la Web del artista (http://www.jamesflames.com/) y comprarlo, os recuerdo que es una tirada muy limitada.

De acuerdo, Scully, me lo has dejado claro: “medical doctor”.

Encontrado en “Tumblr”.

Sandra_Xfiles mostró hace un par de días vía “Twitter” el siguiente vídeo que incluye una nueva referencia a “Expediente X” en una serie actual.

Para ser exactos la escena anterior procede de “Suburgatory”, un nuevo show de la “Warner Bros.” emitido por “ABC” que trata sobre un padre soltero que decide abandonar la ciudad de Nueva York para criar a su hija adolescente en un barrio residencial de las afueras. Aunque allí no todo se supone tan sencillo.

Pues bien, al parecer tras una depresión al protagonista de la escena (Dallas Royce) decide empezar a ver nuestra serie favorita para opinar lo que mucho de vosotr@s habéis pensando antes: “¿Pero que le pasa a este hombre? Bésala, Mulder, bésala. ¿Por qué no la besas”?

Tras unos días de textos para leer y una oferta que no debéis dejar escapar, continúo la semana con un un vídeo. Encontrado gracias a una amiga de la Web, Xtfania, y más concretamente a su Blog “Me Perdí En Mi Universo, ¿y Tú?”. Ya he hablado en la página de esta bitácora, pero os sigo enlazando a ella por ser de una fan de “Expediente X”, bloguera y (aunque últimamente hable mucho de “Castle”) gran buscadora de tesoros “Philers”.

De entre sus últimos hoy os traigo un curioso falso trailer de “XF3” creado por un fan. Como Xtfania dice “nos muestra una posible trama para la tercera película de la serie, donde aparece William, el hijo de Mulder y Scully, como eje principal. Me ha llamado muchísimo la atención por el gran montaje con escenas de películas de Gillian y David…”. Por eso mismo os lo enlazo…

Y a seguir descubriendo secretos de fans por La Red.

 

Vuelvo a parar la rotativa para publicar una noticia de ultimísimo hora que me envió ayer mismo scubi. Me invitaba en un enlace a la Web de la “FNAC” donde han subido dos ofertas: una de 2×1 en una selección de Blu-Ray de “Sony” y otra de 2×1 en una selección de series de la “Fox”. Una recopilación esta última en la que encontramos, nuevamente, todas las Temporadas de “Expediente X”.

no solo cada una de las nueves cajas con las diferentes Temporadas, si no también hay en 2×1 el mega-pack con todas ellas y ambas películas. 199,9 Euros (más un Euro de envío) por 18 temporadas y 4 películas es una ganga, ¡así que si tenéis un amigo “Philer” que no las tiene… es el momento!

Os invito a ir rápidamente a vuestra tienda “FNAC” más cercana o a realizar un pedido on-line a través del siguiente enlace para así aprovechar esta magnífica oferta. Una nueva oportunidad para terminar la colección o para realizar un gran regalo. 25 euros por 2 Temporadas me parece una proposición (casi) indecente.

Hoy os traigo un pedazo de un texto publicado hace unos días en el Blog “¡Vaya Tele!”, en él la redactora se propuso escribir sobre algunas series cuyos finales de Temporada dejaron insatisfechos a sus seguidores. Seis han sido los shows seleccionados: “Los Soprano”, “Perdidos”, “Battlestar Galactica”, “Life On Mars”, “Twin Peaks” y (por supuesto) “Expediente X”.

Igual el nuestro no fue el final esperado al no cerrar la trama pero la idea era esperar al 21 de Diciembre de 2012… o eso opino yo. Por suerte para nosotros no fue un final desastroso, aunque sí demasiado escaso en cuanto a las expectativas puestas por la búsqueda de La Verdad.

Los seis finales de series más polémicos.
Por: Marina Such

En estos últimos días hemos despedido a dos series que figuraban entre aquella famosa promoción de la temporada 2004/05, ‘Mujeres desesperadas‘ y ‘House‘, y aunque sus cierres han podido ser recibidos con satisfacción o decepción por sus fans, no han incendiado Internet con discusiones acaloradas sobre si son buenos o malos, sobre si cierran bien las tramas o no o sobre si dan algún sentido a lo que hemos visto hasta entonces, o nos toman el pelo. Si descontamos series canceladas, ha habido unas cuantas “series finale” que han generado suficiente controversia para que el debate sobre sus cierres ensombrezca cualquier comentario sobre la serie en general, y traerlas a colación es garantía de comentarios digamos que apasionados.

La foto que ilustra esta entrada (en la Web original) corresponde a uno de esos finales controvertidos, el de la serie médica ‘St. Elsewhere‘, que después de seis Temporadas mostrando las vidas de sus médicos, terminó haciendo que todo fuera una elaborada ensoñación del hijo autista de uno de sus personajes. No fue la primera que se marcó el “todo ha sido un sueño” (en Estados Unidos aún recuerdan a la pionera en esa tendencia, ‘Newhart‘), pero probablemente fuera uno de los cierres más inesperados. Las seis series que vamos a citar a continuación tuvieron finales igualmente discutidos y polémicos, y huelga decir que no será raro que haya spoilers sobre ellos. Y no, ‘Los Serrano’ no va a estar incluida aquí (ni ‘La Señora‘, aunque podría). Hay que cortar por alguna parte.

[…]

6. ‘Expediente X’
Capítulo: ‘The truth’.
Cadena: Fox.
Fecha de emisión: 19 de Mayo de 2002.

En la novena y última Temporada de ‘Expediente X‘, la Conspiración alrededor de una supuesta invasión extraterrestre, planeada en connivencia con ciertos elementos del gobierno de Estados Unidos, se había convertido en un lío importante, y Mulder hacía dos entregas que ya no estaba en la serie. Para aquel episodio final doble, Chris Carter trajo de vuelta a Mulder para que fuera juzgado, aprovechando así para resumir toda la serie en el juicio, y para montar la huida como fugitivos de Mulder y Scully, que quedan como los únicos que pueden detener esa invasión (que tendría lugar el 20 de Diciembre de 2012, si yo no recuerdo mal). La serie se cerró con un final abierto que dejó insatisfechos a bastantes fans, aunque sí trajo de vuelta a todos los personajes importantes que habían pasado con anterioridad por la serie.”

¿Vosotros qué opináis? ¿Realmente es uno de los peores finales de la historia?

Todos sabíamos que no podía dejar demorar mucho más este momento, por ello hoy os traigo la segunda parte de este especial escrito genialmente por IP Anónima y que subió originalmente a “Tierra De Cinéfagos”. Nuevamente un extenso texto que le agradezco de sobremanera poder subir a esta página para deleite de todos los fans, ¡y pronto más partes!

Especial ‘Expediente X’ – Segunda Parte.
Por: IP Anónima.

En lo que concierne a las series de televisión, hay una gran diferencia entre los productos británicos y estadounidenses. Los primeros suelen hacer temporadas más cortas, del orden de seis o siete capítulos, lo que no da lugar a la aparición de relleno, y cuando las ideas se agotan, no suelen tener reparos en cerrar el negocio y pasar a lo siguiente. Los americanos son distintos. Con temporadas de más de veinte capítulos, es inevitable que aparezcan episodios que hubiesen sido mejor que se hubiesen quedado en la sala de montaje o en el mismo proceso de escritura, a la vez que las ideas pueden enredarse innecesariamente. Todos conocemos casos semejantes, como relaciones de pareja que se interrumpen y reanudan decenas de veces, giros argumentales absurdos o series que hubiesen quedado mejor con un par de temporadas menos.

Al igual que con el argumento, pocos programas de televisión tienen duración fija, y quiénes deciden cómo de larga será su vida son los espectadores. Si se sigue viendo, no hay razón para no seguir con él, algo que le ocurrió a la serie Sobrenatural, que quedó cerrada creo que hace un par de temporadas y que sigue en antena gracias a la insistencia de los fans. Por otra parte, otra deudora de Expediente X como lo es Fringe puede verse cancelada en los próximos días debido a su baja audiencia, aunque la historia no quede cerrada del todo.

Una clara muestra de la evolución de los argumentos y de cómo un show televisivo abandona sus influencias en la búsqueda de su propia esencia son las confusas temporadas dos y tres de Expediente X, que pasan de jugar con la idea de la existencia de vida extraterrestre a mostrarnos cómo podría afectar eso a la historia de la humanidad y, más concretamente, a la segunda mitad del siglo XX.

La primera vez que dejamos a Mulder y Scully, lo hicimos en un clima de pesimismo. Esta amalgama de Twin Peaks, Padrinos y thriller político finalizó con los Expedientes X cancelados, y sus agentes separados y enviados a distintos departamentos. Además, el máximo informante de Fox Mulder, Garganta Profunda, fue asesinado, silenciando así todo lo que ese hombre parecía conocer sobre la existencia de vida extraterrestre y  la actitud que distintos gobiernos del mundo entero habían adoptado ante su presencia. Hasta donde nosotros sabemos, el descubrimiento de que no estamos solos en el universo podría pasar de ser nuestro mayor logro a uno de nuestros grandes miedos.

Aun así, desde los inicios de la carrera espacial, han existido distintos programas de búsqueda de vida ahí fuera (donde supuestamente se encuentra La Verdad) y ese es el punto de partida de la segunda temporada, la búsqueda activa por parte de científicos de que haya alguien al otro lado y que se inspira en las verídicas misiones de las sondas Voyager enviadas a finales de la década de los setenta. Las Voyager han aportado una gran cantidad de información y fueron el origen del famoso monólogo acerca de “Un pequeño punto azul pálido” de Carl Sagan en la serie Cosmos. Sagan, además, fue el jefe de un grupo de científicos que diseñó un disco bañado en oro con imágenes y sonidos de la Tierra que fue lanzado al espacio. La idea era que si una posible civilización alienígena interceptaba las sondas, tuviesen una idea de quién y desde dónde habían sido enviadas.

Este modo de actuar discrepa con el parecer del físico Stephen Hawking, quien es un fiel defensor de no contestar a cualquier transmisión, ni decirle a ningún desconocido dónde vivimos. Para él, un posible contacto podría desembocar en una situación muy parecida a la que se produjo cuando los españoles descubrieron el Nuevo Mundo. Al margen de eso, ya hay poco que él pueda hacer, ya que las emisiones de radio que se producen en la Tierra se propagan por el Universo a una altísima velocidad, sin que hasta ahora haya habido ninguna respuesta significativa.

Esa es la esencia del monólogo inicial de “Hombrecillos verdes”. Nos cuentan que las transmisiones radiológicas son una de las formas de búsqueda de vida fuera de nuestro planeta más extendidas y que al margen de ese aparente silencio exterior, hace ahora treinta años se recibió una transmisión tan impresionante a la que bautizaron como Wow!, que podría ser de origen artificial, pero que nunca fue investigada. Además, nos muestra cómo una nueva señal es recibida (alguien que repite el mensaje de las Voyager), y Mulder acude en solitario al radiotelescopio de Arecibo para hacerse con la transmisión antes de que alguien la haga desaparecer.

Un detalle determinante para el desarrollo de esta temporada fue el embarazo de Gillian Anderson, que obligó no sólo a modificar los planos para evitar mostrar su vientre, (aunque poco pueden hacer con su cara mucho más regordeta) sino también, buscar una excusa para sacar a la actriz en el momento de su parto. Tuvieron la idea de abducir al personaje de Scully en los capítulos centrados en Duane Barry, un agente del FBI retirado que está convencido de ser víctima de experimentos médicos por parte de alienígenas, y que asegura que los militares ayudan a encubrirlo. Duane es un tipo singular, uno de los muchos personajes que la serie hizo famosos, igual de paranoico que Max Fenning (otro freak mítico) pero mucho más desagradable. Este hombre secuestra a Scully con la idea de que, si logra llevar a alguien a un punto de abducción habitual, a él le dejarán en paz.

El caso de Duane Barry sirve para que, poco a poco, se unan más personajes a la serie, como es el caso del sucesor de Garganta Profunda, el arisco señor X, o uno de los villanos favoritos del público, un hombre joven, atractivo, y con aspecto de animal enjaulado dotado de un desarrollado instinto de supervivencia llamado Alex Krycek. Ambos aparecen por primera vez en Sleepless, un capítulo donde se menciona la posibilidad de que el gobierno haya desarrollado un grupo de supersoldados, militares con la capacidad de permanecer siempre despiertos. El Señor X, como se le conoce, es mucho menos amable que Garganta Profunda, y de la misma forma, no sabemos qué beneficio obtiene con ello. Krycek aparece como un agente del FBI que ayuda a Mulder en el caso de Duane Barry, pero pronto se descubre su posible implicación con El Fumador, un hombre al que ya hemos visto, pero que aún no sabemos a qué se dedica aparte de aparecer siempre en segundo plano, echar humo como un carretero y ser la personificación de todos los que operan en la sombra y al margen de la ley.

Además de los dos hombres antes mencionados, las vidas privadas de Mulder y Scully, que parecen permanecer siempre al margen de los casos que investigan, empiezan a tener relevancia, y poco a poco conocemos a sus padres. Hasta entonces, sólo habíamos visto al padre de Scully, fallecido en Beyond the Sea, y su madre parece ser la típica esposa de un militar, una madre amante que tiene que lidiar con un hijo que también ha elegido la disciplina castrense, una doctora en medicina que trabaja en el FBI y una tercera hija, Melissa Scully, de claro aire New Age y que es la versión descerebrada y crédula de Fox Mulder. Adivinad quién de los tres es la hija menos querida por la familia. Los conocemos a fondo cuando Scully reaparece tras su secuestro (una pausa perfecta para el parto de la actriz), en coma y sin ninguna explicación de cómo llegó hasta allí. En este capítulo, dulzón como un algodón de azúcar, aún contiene ecos de Twin Peaks, con escenas oníricas como las de Scully en una barca, amarrada por poco a la vida.

Con los Expedientes X reabiertos, descubrimos un hilo argumental que implica la experimentación con humanos, no sólo en las abducciones. Ya sea con capítulos tan poco redondos como Museo Rojo, o con otros mucho más acertados como Nisei y 731. En el primero de ellos, un médico parece estar experimentando con adolescentes usando trazas de la sustancia conocida como Pureza, el ADN del feto alienígena que vimos en la temporada anterior, y del que no sabemos su procedencia.

Colonia y Fin de Juego son interesantes, ya que presentan muchos elementos característicos de la serie. Para empezar, es la presentación del Cazarrecompensas alienígena, un actor de sobra conocido en series gracias a su rostro pétreo al que se puede comparar con Arnold Schwarzenegger (de hecho, aparece en Terminator 1 para ser asesinado por el austríaco), que se estrella con su nave en mitad del mar frente a una embarcación. Un barco que  navega por la zona cree que el OVNI es un avión militar, y rescatan al piloto, que parece ser un soldado ruso. Cuando la noticia aparece en los telediarios, un trabajador de una clínica abortista sale corriendo como si le hubiera reconocido, pero el náufrago lo intercepta y lo asesina. Al parecer, existen varios hombres con aspecto idéntico, todos trabajadores de clínicas abortivas y la misión de este gigante es acabar con ellos. Pero hay más.

Uno de los pilares maestros de la serie es el misterio del que hablamos en el post anterior, el desconocimiento de qué sucedió con Samantha la noche que fue secuestrada de la habitación. Ella era nuestra Laura Palmer, el misterio central, un elemento personal (¿Qué fue de la hermana de Mulder? Es una de las preguntas que más se repiten incluso hoy día en foros sobre series de televisión en Internet), por lo que lo ideal hubiera sido mantener ese misterio intacto. Pero no tardaron en mancharlo y en volverlo algo tan abstracto que costaría entenderlo, ya que aquí aparece por arte de magia en casa de los Mulder una mujer adulta que dice ser Samantha, y que necesita la ayuda de su hermano.

La hermana de Fox Mulder nunca debió aparecer en pantalla. Al menos esa es mi opinión personal. Su ausencia, un tanto etérea y abstracta, resultaba mucho más aterradora que cualquier cosa que se hiciera con efectos especiales. Había que mantener el misterio, y en cierta parte, el misterio continuaría cuando descubriéramos que no se trataba de Samantha, sino de un clon de ésta, que dice saber quién es el cazarrecompensas alienígena y lo que busca.

Según ella, los doctores idénticos a los que llaman Gregor, son en realidad, descendientes de extraterrestres asentados en nuestro planeta, que empezaron a experimentar con la hibridación entre su especie y la nuestra como camino para conseguir la supremacía. Sin embargo, parece ser que esos alienígenas hicieron los experimentos por su cuenta, y “los demás”, esos alienígenas esquivos que no terminan por aparecer en pantalla, consideran eso como una deshonra. Parece ser que son muy suyos a la hora de hablar de su ADN. El Cazarrecompensas viene a hacer desaparecer el resultado de esos experimentos, y con ello, a los Gregor y a los numerosos clones de Samantha que parecen estar pululando por ahí. Por lo tanto, esta Samantha no es más que un clon desesperado por sobrevivir que trata de buscar su ayuda, pero que finalmente es abatido. Mulder sigue al cazarrecompensas, de vuelta en su nave bajo el hielo, para preguntarle dónde está su verdadera hermana, pero éste logra zafarse y le dice, antes de desaparecer, que sigue viva.

La segunda temporada es rica en detalles mitológicos y bastante profunda, pero los capítulos autoconclusivos no son tan buenos. De hecho, podríamos quedarnos con muy pocos, como Humbug, que explora el potencial cómico de la serie al cometerse un crimen en un pequeño pueblo donde la mayoría de sus habitantes pertenecen al circo. Incluso hay una aparición estelar de un personaje de Twin Peaks (el enano que caminaba hacia atrás a cámara lenta). Con capítulos como este, la serie empieza a ser consciente de su gran capacidad paródica ya que Mulder y Scully son personajes tan bien perfilados que son perfectos para eso, y consistirá en una de sus grandes bazas para resistir el paso del tiempo.

Uno de los capítulos más famosos y que sirve como marcador de cuándo la serie encuentra su propio hueco es Anasazi, el final de la segunda temporada y que da pie a muchos interrogantes, algunos de los cuales se sumergen en la historia verídica de la segunda mitad del siglo XX y que juegan con unos famosos documentos ufológicos conocidos como los documentos Majestic 12. Majestic 12 es uno de los mayores misterios ufológicos de la historia, cuya credibilidad está, cómo no, en entredicho. Según la teoría de la conspiración OVNI, Majestic sería el nombre de un supuesto grupo de científicos y militares reunidos tras el final de la Segunda Guerra Mundial bajo la autorización del presidente Truman con el objetivo de investigar la actividad OVNI. El resultado de sus trabajos serían una serie de documentos altamente publicitados que pueden ser encontrados en Internet, incluso, en la web del FBI. Sin embargo, aunque la existencia de los documentos es algo innegable, la credibilidad de todo lo que aparece ahí escrito ya es otra cosa. Las conspiraciones son una fuente inagotable de munición para cualquiera que quiera escribir un guión.

En el tríptico que componen Anasazi, Camino Bendito y Pisapapeles, recibimos suficiente información como para darnos cuenta de que Expediente X ha encontrado su lugar por fin y que sabe qué piezas tocar para engarzar su mitología. Según la serie, los documentos Majestic estarían celosamente guardados hasta que son copiados por un pirata informático y puestos en conocimiento de Mulder, que descubre que han sido codificados siguiendo un antiguo dialecto navajo, parecido al que las comunicaciones americanas usaron en la Segunda Guerra Mundial para evitar que los enemigos las descifraran. Por el camino, Mulder se topa con los restos de un experimento médico, personificado en un vagón de tren enterrado en el desierto, con restos de lo que parecen ser cuerpos alienígenas.

Poco a poco, la serie va tomando forma. Krycek, que desapareció tras el incidente de Duane Barry, aparece ahora como un sicario a manos del único hombre en la sombra que conocemos: El Fumador. Es ahora cuando el Sindicato, el misterioso grupo que controla la Verdad que tantas veces se buscó en la serie, hace acto de aparición. Al parecer son un refinado grupo de hombres que sirven a distintos intereses, y que podrían ser los miembros del grupo Majestic, los poseedores de todo tipo de información relacionado con los extraterrestres y los responsables también de ocultarlo. Esto nos lleva a descubrir una aterradora verdad, que pondría los pelos de punta a cualquiera y que, de hecho, lo hace cuando nos damos cuenta de que no se trata sólo de un guión televisivo, sino que tiene gran parte de Historia Real en él.

Al igual que en el post anterior vimos cómo todas las historias de abducciones parecen provenir de la experiencia del matrimonio Hill en 1963, la idea de las siguientes temporadas proviene de un periodo oscuro y aterrador y que tiene como protagonistas a científicos y médicos tanto nazis como japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras la caída del Tercer Reich, cuando Soviéticos y Americanos descubrieron las entrañas de lo que el gobierno de Hitler había estado creando en Europa, quedaron tan horrorizados que no podían creer lo que tenían ante ellos: El espectáculo de los campos de exterminio, donde se estima que cerca de dos a seis millones de judíos fueron sistemáticamente ejecutados en las cámaras de gas (hay un guiño en “Camino Bendito” acerca de esas cámaras cuando se ve a los integrantes del vagón de tren enterrado) o sometidos a experimentos médicos sin ningún fin aparente. Hombres, mujeres y niños sometidos al calor, al frío, arrojados a hornos, a aceite hirviendo, aplastados, torturados, sometidos a vivisecciones sin ningún tipo de anestésico, sólo para conocer el cuerpo humano. Paralelamente, los científicos japoneses hicieron lo mismo experimentando con prisioneros de guerra vietnamitas o estadounidenses. Aun a día de hoy existe gran multitud de expertos que niegan el Holocausto, convencidos incluso de que los campos de exterminio (algunos de ellos reconstruidos) no son más que propaganda política. La verdad es incluso más aterradora que todo eso, y es que los experimentos no acabaron con el fin de la guerra. Tras la muerte de Hitler y la rendición de Japón, muchos hombres marcados con el sello de “Criminales de Guerra” trataron de escapar a su destino, y algunos lo consiguieron. Muchos de estos médicos recibieron una suculenta oferta: la del perdón total a cambio de poner sus servicios y sus trabajos al servicio de los Aliados. Soviéticos y americanos se repartieron en secreto a este tipo de carniceros, como buitres que se alimentaron de los restos de los enemigos. Los conocimientos que las dos superpotencias adquirieron en los albores de la Guerra Fría fueron determinantes en la carrera espacial y nos llevaron al espacio. La próxima vez que veáis la imagen de un astronauta sobre la superficie Lunar, pensad que está de pie encima de un montón de cadáveres.

El fin de la Segunda Guerra Mundial parecía dar luz a una nueva época de esperanza, pero en su lugar dio origen a uno de los periodos más paranoicos de la historia, donde Estados Unidos y la Unión Soviética jugaban a un juego al estilo “A ver quién la tiene más larga” y que culminó con el Apollo XI. Por lo que hemos visto en varias ocasiones (No estaría mal revisionar Watchmen), la humanidad parece necesitar un enemigo para agruparse y luchar contra él y por algo. Y mientras que los Nazis eran fácilmente identificables, los comunistas eran mucho más abstractos.

Los extraterrestres eran un nuevo enemigo ideal.

Esa es la razón por la que los casos de Mulder y Scully suelen centrarse más en científicos y experimentos más que en la propia presencia física de extraterrestres. Los tres capítulos que cuentan esto también hacen mención a los indios Anasazi y Navajo, que continuará durante varias temporadas como mitología “de fondo”, y que será recurrente. Además, hay otro caso “real” que los guionistas usaron para entremezclarlo con la historia: El incidente OVNI de Roswell.

Como este post ya tiene demasiada “tralla” histórica, resumiremos el incidente de Roswell como un supuesto accidente de una nave espacial que tuvo lugar en Nuevo México en 1947 (Justo después de la Guerra). Como lo de los documentos Majestic 12, lo que ocurrió en realidad está envuelto en misterio, pero Carter lo usa como elemento determinante de la Mitología: El encuentro original entre los humanos y alienígenas. Según dejan caer los compañeros del Fumador (Concretamente el hombre conocido por los fans como El Hombre de las Uñas Perfectas) efectivamente se recuperó una nave espacial, con un tripulante agonizante entre los restos. Antes de su muerte, lograron sacarle la suficiente información como para conocer sus intenciones, y es posible que poco después se firmase el Pacto de Silencio, algo que vimos en la primera temporada en E.B.E., acerca de eliminar a cualquier extraterrestre accidentado en La Tierra.

Se formó un grupo conocido como El Sindicato, para controlar la actividad alienígena y realizar experimentos de hibridación entre ambas especies. Se firmó un acuerdo de colaboración entre alienígenas y estos hombres, usando éstos últimos a científicos de guerra nazis y japoneses indultados al final de la guerra y trasladados a América en la denominada Operación Pisapapeles. Alguno de esos científicos continúa a día de hoy viviendo en Estados Unidos como ciudadanos habilitados, mientras que otros supervivientes de la Alemania Nazi se refugiaron en países como Argentina.

Al igual que antes, las vidas personales de Mulder y Scully siguen tomando forma. Si ya nos ocupamos de la familia de ella, ahora es el turno de la de él, en la que sabemos por fin lo que le ocurrió a Samantha Mulder y el por qué de la tirante relación que el matrimonio Mulder mantiene entre ellos. Al parecer, Bill Mulder, padre de Fox, era agente del gobierno y estaría implicado en el grupo Majestic, autorizando personalmente la experimentación con humanos, gran parte de ellos, abducidos por alienígenas. La Mitología sigue teniendo un vínculo muy estrecho con Mulder, y dejarnos caer que Samantha fue entregada a los extraterrestres como garantía de que su padre continuaría trabajando. Como vemos, los científicos se sometieron al Sindicato, y éstos, a su vez, a una fuerza mayor. Samantha sigue desaparecida, y es posible que esté viva, aunque como ya sabemos, seguramente los guionistas no tenían ni idea de qué hacer con este personaje que reaparecerá en varias ocasiones.

El conocimiento de que Fox está tras la pista de los experimentos, como los que se encontró en el vagón enterrado en el desierto, hacen que Bill Mulder sienta remordimientos y trate de explicarle a su hijo todo lo que sabe. Por supuesto, el personaje tiene que morir antes de que suelte una palabra, porque si no todo sería demasiado fácil. Alex Krycek aparece por detrás para pegarle un tiro, a la vez que intentan liquidar al propio Fox fallando por muy poco. También, intentan asesinar a la propia Scully, pero se confunden y quien recibe el disparo es su hermana Melissa, la hippie y oveja negra de la familia, que fallece poco después.

Al final de estos tres densos capítulos, en los que El Fumador intenta recuperar los documentos acerca del Sindicato, Krycek logra sobrevivir a su propio intento de asesinato llevándose la información con él, y pasando de ser un lacayo del fumador a un hombre que lucha por su propia supervivencia y que traerá más desgracias que alegrías, entre otras, ser el causante principal del descubrimiento del aceite negro.

La tercera temporada es mucho más redonda que la anterior, también en cuanto a capítulos autoconclusivos se refiere. En D.P.O. cuentan la historia de un chico interpretado por Giovanni Ribisi (Avatar) que es capaz de controlar rayos, y que cuenta con Jack Black como su amigo. También está “El Descanso final de Clyde Bruckman”, acerca de un hombre que es capaz de ver el futuro, pero concretamente sólo la forma en que morirán los que le rodean. Este episodio cómico ganó dos premios Emmy y nos dejó detalles para el recuerdo como saber que Fox Mulder morirá estrangulado por un maníaco sexual (siempre hay un componente sexual en Mulder) mientras que, inexplicablemente, Scully no morirá. No será la única vez que hablen acerca de su supuesta inmortalidad, y es un detalle muy esquivo, casi tanto como el matrimonio fallido de Fox Mulder antes de entrar en los Expedientes X. Pero ya llegaremos a eso.

Más detalles que hicieron a esta temporada más completa que sus sucesoras fue el hecho de que algunos capítulos autoconclusivos ayudaban a hacer que los personajes evolucionaran poco a poco, y como no podía ser de otra forma, empieza a aparecer una tensión sexual entre ambos que se convirtió en un sello oficial de la serie. Los dos, jóvenes, inteligentes y atractivos, parecía que tenían que acabar juntos en algún momento, casi como un tópico de las series de televisión. Sin embargo, los guiones hicieron pasar sus sentimientos a un segundo plano, con lo que la falta de sexualidad en la serie parecía otorgar una gran importancia a cualquier pequeño gesto, por muy inocente que fuera, dando la sensación de que en cualquier momento, podría estallar una bomba sobre el sofá del salón de Fox Mulder. No hay nada claro, pero en ocasiones podemos ver un ligero comportamiento celoso en Scully cuando Mulder conoce a la doctora “Baaaaambi…”, o cuando Mulder se sorprende de que Scully tenga una cita, como si la posibilidad de que la mujer pudiera tener vida personal se le hubiera escapado por completo. Incluso el director Skinner parece tener más protagonismo cuando un capítulo totalmente centrado en él parece convertirle en el principal sospechoso de un asesinato sexual, y Mulder y Scully tratan de ayudarle (Aunque este capítulo esté cogido por los pelos ya que Mulder se saca una explicación sobrenatural que no viene a cuento). Por si fuera poco, ambos agentes visitarán una leyenda rural similar a la del monstruo del Lago Ness que les acercará un poco y que conllevará también que el perro que Clyde Bruckman regala a Scully capítulos antes acabe devorado por un cocodrilo gigante, o incluso veremos una aparición del actor Ryan Reynolds, asesinado por dos amigas adolescentes que parecen tener poderes sobrenaturales.

Al margen de los capítulos Mitológicos que aún nos quedan por comentar, destacaría uno más y que no sé por qué no lo introduje en aquel post sobre Mis capítulos Favoritos de Expediente X. Se trata de Hell Money, interesante porque no usa ningún tema paranormal como excusa y porque también podemos ver a una jovencísima Lucy Liu. La historia trata acerca de un juego de azar en el que varios inmigrantes chinos participan con la esperanza de sacar una pieza determinada de un frasco. Si la sacan, lograrán un suculento premio en metálico que podría ser la solución a todos sus problemas económicos. Si fallan, entregarán una parte de su cuerpo a unos dioses chinos que enmascaran una red de tráfico de órganos y que lo convierten en uno de los más espeluznantes de la serie.

Los experimentos médicos regresan a la serie con Nisei y 731, episodios que profundizan sobre la abducción de la agente Scully y sobre los científicos japoneses indultados. Mulder recibe un vídeo de una supuesta autopsia alienígena, basándose, seguramente, en el famoso vídeo de la autopsia al extraterrestre de Roswell (Un completo fraude, por cierto.). En mitad del procedimiento, los médicos son asesinados, lo que parece otorgar al asunto una cierta credibilidad. Mulder, confiado en que en vagones como esos, científicos del Eje continúan con sus experimentos con híbridos alienígenas y humanos, intenta colarse en uno de ellos. Scully, por su parte, se topa con un grupo de abducidas que dicen reconocerla de la época en la que fueron secuestradas. Momento que quizá se corresponda cuando Duane Barry la entregó a los extraterrestres. Esto va unido además a varios descubrimientos trágicos: por una parte, no sólo recuerdan que hubo científicos humanos involucrados en su abducción, sino que todas las mujeres comparten con Scully un implante localizado en alguna parte de su cuerpo, y un destino final aún más espeluznante: Todas acabarán desarrollando un cáncer que acabará con sus vidas.

Scully pronto tendrá la visita de un miembro del Sindicato que se ofrecerá a darle respuestas (No sé cómo ni cuando, los fans empezaron a referirse a este hombre como El Primer Anciano, ya que ese nombre, junto con el de El Hombre de Las Uñas Perfectas nunca se menciona en la serie). Según él, los hombres que experimentaron con Scully lo hicieron en busca de posibles aplicaciones a una guerra bacteriológica, descartando de pleno la teoría de la colaboración extraterrestre. Además, afirma que lo que viaja en el tren no es un híbrido, sino un paciente altamente contaminante que podría liberar una enfermedad si una bomba que hay en el vagón explotase. Scully visita una colonia de leprosos y es testigo de cómo los experimentos de los japoneses han dado como resultado seres deformes de extremidades largas y cuencas oculares desmesuradamente grandes.

Sin embargo, hasta ahora no es cuando se menciona, y de forma muy tangencial, uno de los elementos centrales de la serie, y que no es otro que el aceite negro. Esa sustancia viscosa que parece tener conciencia y que vimos durante infinidad de capítulos e incluso en la primera película. Como ya he dicho en varias ocasiones, las series de televisión tantean el camino a seguir, y se ve que lo del aceite les pareció perfecto más adelante como el virus alienígena que usarían los colonizadores para acabar con la humanidad, pero de momento nos tenemos que conformar con verlo como un ente más del universo, algo parecido a aquel ser que podía sobrevivir en el espacio y que poseyó a un astronauta en la primera temporada.

En teoría, una tercera bomba atómica habría caído en el mar durante la Segunda Guerra Mundial (Qué sería de muchas películas sin ella, ¿Verdad?) y en la década de los cincuenta, un submarino intentó recuperarla sin éxito, provocando grandes quemaduras por radiación a los marineros que iban en su búsqueda. En realidad, un caza militar colisionó con un OVNI, precipitándose al mar y hundiéndose con él. En su interior viajaba esa especie de aceite negro, que buscó una forma de salir de allí. Cuando el submarino se acercó lo suficiente, el aceite subió a través del agua y poseyó al capitán. Cuando los soldados empezaron a enfermar por la radiación que transmitía el aceite negro (responsable de las quemaduras) y el capitán fue asesinado, el aceite regresó a las profundidades. Uno de los pocos supervivientes contó la historia a un grupo de hombres del gobierno, incluido un joven que fumaba, y éstos lo anotaron todo en unos documentos que fueron robados y que tiene… Krycek.

Krycek ha empezado a vender esos secretos a franceses y rusos, como una forma de ganarse la vida. Y son los primeros los que se interesan por este yacimiento de aceite negro, pero escapa a su control y posee al propio Krycek. El ser busca la forma de regresar a la nave, que El Fumador ha sacado del mar y guardado en un silo de misiles. Lo último que sabemos de su anfitrión, al menos por el momento, es que queda olvidado en aquel lugar, en la misma sala en la que esa sustancia ha regresado a su nave espacial.

Como hemos visto, estas dos temporadas son densas y profundamente complejas, tanto, que es posible que al tener toda esta información de golpe algunos sigan sin entender gran cosa. Lo que podríamos resumir en pocas líneas es que descubrimos que tras el final de la Segunda Guerra Mundial apareció un enemigo más poderoso que al que americanos y soviéticos acababan de derrotar, y todos se movilizaron para hacerle frente a su manera. Un grupo de expertos llegó a un acuerdo con los extraterrestres, y al parecer estos seres pidieron como fianza un miembro de cada una de sus familias para sellar el pacto. Bill Mulder tuvo que decidir cuál de sus dos hijos, Samantha o Fox, sería entregado a los colonizadores, y la falsamente sufrida madre de Mulder le odió durante el resto de su vida cuando decidió que fuera la hija del matrimonio la que sería secuestrada del domicilio familiar. Mientras tanto, los compañeros de Bill Mulder y él usaron a científicos indultados a pesar de sus carnicerías para obligarles a trabajar en experimentos de hibridación, utilizando para ello prisioneros de guerra, enfermos y ciudadanos sanos que no eran conscientes de que eran secuestrados para estos experimentos. Este argumento no es más que una complicada fábula acerca de los temores de la humanidad que descubrió los campos de exterminio, y que no fue consciente durante años que sus propios gobiernos experimentaron con seres humanos y que, nos guste o no, sus descubrimientos modificaron el curso de la ciencia y la medicina en los últimos cincuenta años. No sabemos con qué sentido o qué buscan exactamente los alienígenas en su colaboración, pero no tardaremos en descubrirlo. Las temporadas dos y tres son herederas de ese thriller político que usó como inspiración, y ahora es cuando la serie empieza a encontrar su mejor momento. Con capítulos como Nisei y 731 (nombre que se dio a la división de científicos japoneses que se encargó de los experimentos con humanos), la posibilidad de una película empezó a ser tenida en cuenta, y desembocaría en Fight The Future, que significaría un cambio radical en la esencia de la serie y dividiría a los fans entre los que preferían estas primeras temporadas y los que se decantaban por todo lo que vino después, el pico de popularidad de la serie y que acabaría desembocando en un David Duchovny deseoso de abandonarla y unos agentes Dogget y Reyes pensados para sustituir a la pareja protagonista. Pero para eso aún queda que los extraterrestres pasen a primer plano y regresen la figura del cazarrecompensas y los seres metamórficos como el rebelde Jeremiah Smith, que aparecerían en las dos siguientes temporadas junto con Cassandra Spender, o el niño ajedrecista capaz de leer el pensamiento, Gibson Praise.”

Para completar el especial:
- Primera parte.

Hace un par de semanas anunciaba el lanzamiento, el año que viene, de un documental sobre “Expediente X” titulado “To Be Philes” (enlace). Promocionado por seguidores de la serie franceses que pretenden una colaboración de gente de todo el mundo para hablar de la serie, de su impacto sobre nuestras vidas,… Pronto me pondré en contacto con algunos fans españoles que querían participar y así lanzar un vídeo conjunto.

Os recuerdo que en el enlace anterior encontrareis más información al respecto, cosa que también podéis pedir en vuestros enlaces regionales. Si tenéis alguna duda al respecto no dudéis en dejar aquí un comentario.

Y ahora… la opinión de Mulder al respecto:

Para verlo mejor: To Be Philes por ExpedientesX.

Hoy, como curiosidad, una de imágenes “vintages” de Gillian Anderson y de David Duchovny gracias a la página Web de fans de “Facebook” llamada “The X-Files 3 In 2012”. Por suerte los años nos hacen mejorar y madurar para bien.